Historia de una noche
Te pudo pasar a ti
Ya eran más de las 10 de la noche y Andrés esperaba desde las 9 a Claudia, la chica que le robaba el sueño y que le dijo que en cuanto llegue lo llamaría. En pleno corazón de Barranco, la agitada vida nocturna comenzaba a tomar fuerza. Andrés decidió entrar al Bar Juanito para “hacer hora”, pidió un chilcano de pisco y no dudó en tomarse
otro. El ambiente estaba bueno y él ya un poco mareado. Sus ojos de borrachera le hicieron ver a Claudia entre la gente, se le acercó, le habló al oído una y otra vez, y “Claudia” le seguía la corriente, pues estaba contenta con todos los halagos que recibía. De pronto Andrés recordó las palabras de Claudia que le decía: “te llamaré cuando llegue”, entonces Andrés sacudió la cabeza y volvió en sí, fue al baño a mojarse la cabeza, que desde hace rato la tenía caliente. Saliendo de los servicios vio su sitio y se sorprendió de ver a su acompañante. La miró de la cabeza a los pies, vestía un ceñido vestido negro, tenía el cabello rubio, un maquillaje que disimulaba muy bien los cañones de la barba que crecía, sus pechos eran más planos que el planchador, y sus piernas eran velludas, y no tenía para nada la apariencia de la angelical Claudia, por el contrario este personaje era Claudio el travesti que visitaba como padre nuestro tan añejo bar. Después de ver tan desastrosa escena Andrés salió corriendo de lugar, prometiendo nunca más volver.
Ya eran más de las 10 de la noche y Andrés esperaba desde las 9 a Claudia, la chica que le robaba el sueño y que le dijo que en cuanto llegue lo llamaría. En pleno corazón de Barranco, la agitada vida nocturna comenzaba a tomar fuerza. Andrés decidió entrar al Bar Juanito para “hacer hora”, pidió un chilcano de pisco y no dudó en tomarse
otro. El ambiente estaba bueno y él ya un poco mareado. Sus ojos de borrachera le hicieron ver a Claudia entre la gente, se le acercó, le habló al oído una y otra vez, y “Claudia” le seguía la corriente, pues estaba contenta con todos los halagos que recibía. De pronto Andrés recordó las palabras de Claudia que le decía: “te llamaré cuando llegue”, entonces Andrés sacudió la cabeza y volvió en sí, fue al baño a mojarse la cabeza, que desde hace rato la tenía caliente. Saliendo de los servicios vio su sitio y se sorprendió de ver a su acompañante. La miró de la cabeza a los pies, vestía un ceñido vestido negro, tenía el cabello rubio, un maquillaje que disimulaba muy bien los cañones de la barba que crecía, sus pechos eran más planos que el planchador, y sus piernas eran velludas, y no tenía para nada la apariencia de la angelical Claudia, por el contrario este personaje era Claudio el travesti que visitaba como padre nuestro tan añejo bar. Después de ver tan desastrosa escena Andrés salió corriendo de lugar, prometiendo nunca más volver.
Jajaja esto le pudo pasar a Fernando, a quien podrían confundir como Fernanda... jejeje
ResponderEliminar